AMIGOS y ENEMIGAS



Los Amigos: Agua y Tierra
HUARANGO o WARANGO y HUATIO

Tal vez la madera mas apreciada por los Incas fue el HUARANGO o WARANGO, hoy la requieren tanto que ya esta en peligro de extinción. Tenía un valor muy estimado, servía principalmente para canalizar el agua, como también para construir las compuertas de las acequias de regadío, también se utilizo para cubrir muchas tumbas pre-incas. Muchos utensilios de cocina, como cucharones y cucharas se hacían de este noble madero.

Los indios decían que era el WIÑAY-MALLKI, árbol eterno, era el más viejo y a la vez el más resistente, además decían que es el árbol que mira las estrellas, cuando un indio es afligido por algún problema, este abrazaba a su Warango y le contaba su pena. La palabra Huarango o Warango proviene de las frase quechua WARANQA, que se traduce como Mil (1000), se refiere al numero de años de vida de este noble árbol. Cuenta la leyenda inca que debajo del Waranqa vivían los Waranis, sabios que tenían la facultad de escudriñar las estrellaspara predecir las lluvias. Su mejor amigo era el viejo HUATIO, el eterno HUATIO, el padre de la agricultura de los Incas, la palabra Huatio se puede traducir como “el que cría papas o el que come papas”,

este era muy amigo de Waranqa y decían que eran los guardianes del buen uso de las tierras y el agua, ambos se encargaban, uno en la costa (Waranqa) y el otro en la sierra (Huatio) que el hombre cuidase la Shallqa, es decir la naturaleza. Agua y Tierra, sinónimo de agricultura. Esta creencia era interpretada de diversas formas, tal vez la interpretación mas gastronómica se traducía en la peculiar forma de deshidratar las papas y preparar la Kalaphurca.

Los indios ponían una papa pequeña (papa chaucha) y sancochada en cada uno de las espinas del Waranqa o Huarango y estas papitas eran sometidos a la influencia de la luz solar y amanecían mirando las estrellas, este método de deshidratación hace que el sabor de las papas sea muy delicioso, con estas papas deshidratas en waranqa o huarango se preparaba un tipo de Kalaphurca muy estimada llamado Kali Kali Kalaphurca, el plato del agradecimiento por el sueño cumplido; se presentaba acompañado de una kalasita o alasita (piedra pequeña de mi Apu). Existe un árbol llamado AnkillaMallki o Quina, cuya traducción es Árbol indomable.

LAS ENEMIGAS ETERNAS: ORGULLO y COQUETERIA
LUCUMA y COCA

Recuerdo que hace muchos años acompañaba a mi padre por las riberas de un riachuelo de una provincia huanuqueña a pescar , uno se sus pasatiempos favoritos, el y un grupo de sus amigos conversaban amenamente mientras que yo era el encargado de llevar una pequeña bolsa donde se hallaban hojas de coca que deberían servir para, según ellos, la pesca sea abundante y además de mitigar el desvelo y cansancio por el esfuerzo. Niño al fin y curioso de las frutas que podríamos hallar en nuestro camino recogí algunos frutos de lúcuma, y los guarde en la misma bolsa que se encontraba la coca. Los esfuerzos de los pescadores era inútil, por mas afán que le ponían al lanzar la red, esta no capturaba pez alguno. Uno de sus amigos me pide la bolsa y al querer sacar unas cuantas hojas de coca sus manos tropiezan con los frutos de lúcuma y a viva voz manifiesta que jamás podrían pescar porque la coca y lúcuma hacían ruido porque se estaban peleando. En ese momento no comprendí nada hasta que hace casi un mes decidí viajar por el Marañón y cuando llegue al pueblo de Chipaquillo (significa, no decir nada, cerrar la boca: Chipay, que raro verdad, muy cerca esta el pueblo de Monzón, donde la coca reina). En Chipaquillo conversaba con un viejo agricultor cocalero y en medio de la charla les manifesté que el sembrío de Lúcumas podría ser una gran alternativa a la erradicación de la coca, mi interlocutor se paro y me dijo: ¡ Jamás pueden vivir ambas mujeres juntas!, ¡una mata la otra, se estarían peleando todo el tiempo!. Aquí las razones de la pelea:

En la religión Judeo Cristina, los Dioses son creadores. En la cultura Greco clásica, los dioses son ordenadores. En la religión Incásica, los dioses son criadores, por eso los llaman “Mama Pacha”, madre tierra, “Taita Inti”, padre sol.

Cuando aparecieron los dioses en el mundo andino, también aparecieron dos mujeres muy bellas, la leyenda dicen que eran extremadamente bellas. Una de ellas de nombre LUGMA o RUKMA, en algunas regiones quechuas lo llaman RUKMI (cuya traducción es insensible, indolente), ej. Rukmi sonco (corazón de piedra) Esta mujer bella era muy orgullosa, todos los nobles guerreros querían sus favores de esa mujer y a pesar de mostrar sus bondades, ella no les hacia caso. Estimado amigo, si Ud. Toma entre sus manos una Lugma o Rukma, puede sentir su deliciosa fragancia, sus colores son perfectos, su piel es verde brillante, pulpa amarilla pero desabrida y su semilla es dura, como toda mujer orgullosa. También entre las mujeres, se encontraba una joven de belleza turgente, cuerpo perfecto, sonrisa embriagante, cantarina y ensoñadora. Todos los hombres la deseaban y buscaban su miraba. Las demás mujeres se acercaban a ella les descifre su “suerte o destino”. Lugma o Rukma sintió muchos celos, envidiaba de su sonrisa y decide cerrarle la boca. Se reúne con sus amigas mas cercanas, la emboscan y la matan partiéndola exactamente en dos y su cuerpo es llevado a una montaña llamada Chipay (cerrar la boca, hoy el lugar se llama Chipaquillo) donde la entierran, cuenta la leyenda que en ese lugar nace una hermosa planta de hojas perfectas y de color verde, las mismas que causan la alegría de todo indio, la hoja de la coca es de medidas perfectas y todo indio lo lleva consigo en una bolsa muy apreciada y cuando la recibe entre sus manos, lo hace con respeto y en muchos casos lo besa con amor. Esta planta hoy en día la llaman “Mama Coca”.

En 1859, el científico alemán de la Universidad de Gotinga, Albert Niemann, manifestó lo siguiente: “Cura la tristeza y a las mujeres les otorga “sempiterna vitalidad y hermosura”.

Honor a ambas mujeres
Rodolfo “Locrito” Tafur

Material de Investigacion:

Ore, Maria Teresa: Estado, indigenas y hacendados ante el riego en un valle de la Costa Peruana (1900-1930)

Oré, María Teresa et. al. 1984 Memorias de un Viejo Luchador Campesino: Juan H.

Pévez ILLA y Tarea Editores, Lima.

Francisco Pascual, Meritxell Torres, Amador Calafat , Monografia: COCA

 

 

 

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