HORQOY HUARMI, El CHURAYCUY, EL CUY y el MATRIMONIO

 

Por la sierra de Calipuy

Canta un galan a su guapa:

“Amor comete las papas,

Pero a mi, dejame el cuy”

A. Cavero Tirado

 

Esta “lectura de Domingo” comenzó hace un buen tiempo, comenzó en un agradable almuerzo; Doña Gloria Ruiz Vda. de Canchucaja, dama natural de Tapo, Cerro de Pasco, Perú, ella me invito a almorzar, ese día me encontraba acompañado José Alberto PIÑAN y Gómez, dilecto amigo, yerno de doña Gloria. Conversábamos sobre muchas cosas relacionadas con el que hacer de los pueblos alto andinos y en ello nos hablo de “Horqoy Huarmi”. Muy vagamente recordaba la costumbre en mención y decidí buscar viejos libros, entrevistar algunas personas y descifrar la información que llego a mis manos y que hoy tengo el agrado de trasmirles.

Doña Gloria nos contaba que cuando un “caballero” deseaba casarse, visitaba a los padres de la “escogida”, muchas veces sin el conocimiento y consentimiento de esta y les anunciaba el día que se iba a realizar el “Horqoy JHuarmi”. En la fecha escogida, el “novio” se presentaba con sus padres y amigos quienes al son de música y alegría evidente portaban regalos, en un momento adecuado, tomaba a la “novia” y se la llevaba para demostrar que la joven mujer pasaba a ser “parte” de vida. En algunos casos el alejamiento forzado de la fémina era un acto muy traumático, los llantos y los gritos llamaban la “atención” de los habitantes del pueblo, muchas jóvenes amigas de la “escogida” salían de sus casas gritando la frase “Horqoy Huarmi” y lanzaban todo tipo de proyectiles al “raptor”, los amigos del joven enamorado contrarrestaban los ataques de las amigas de la joven en cuestión; otras veces el hecho era deseado y esperado por la joven mujer. A esta costumbre le denominaban “Horqoy Huarmi”. Si queremos descifrar esta palabra quechua, podemos decir que “Horqoy” se deriva del adjetivo “HORQOQ”, que significa extraer, extirpar, evacuar. La palabra “Huarmi”, significa mujer pero, referido a la esposa. En cualquiera de los dos casos, cuando el “novio” lograba sujetara la joven casamentera (con consentimiento o sin el), la frase que se escuchaba era: “Churaycuy, Churaycuy, Churaycuy” que significa poner, colocar, situar algo en algún lugar, es decir donde será la fiesta. Muchos matrimonios se consumaban de esta manera.

La costumbre ordenaba que el varón para casarse tenía que tener mínimo veinte años y las mujeres dieciocho; la no llegada de hijos era considerado una maldición entre las familias alto andinas. En la mujer, la castidad voluntaria, la castidad sin voto era tenido como signo de orgullo, que debería ser abatida, so pena de ser sacrificada la doncella a la cólera de los “Dioses”, es por ello que esta costumbre era aceptada por los habitantes de los pueblos de la serranía peruana.

El día del “Churaycuy” o fiesta matrimonial, las mujeres, casi siempre amigas de la joven casamentera preparaban todo tipo de potajes que eran entregados a la familia de la novia a manera de ofrenda o regalo, la competencia de preparaciones era muy reñida. Todas estas presentaciones gastronómicas deberían tener en forma obligada un cuy muy especiado en sal y aji y cocido con piedras previamente calentadas en fuego. La novia escogía el cuy de su predilección y tal vez de la mejor presentación, a este animal asado en piedras lo amarraba con una soguilla llamada “Huasquilla” y paseaba esta presentación por todas las calles del pueblo, indudablemente acompañada de las demás jóvenes casamenteras y todas las mujeres familiares de la “escogida” quienes portaban un cuy asado con piedras.

El futuro esposo, acompañado de sus amigos colocaba un tronco a manera de viga o “kurku o ranphu”, casi siempre de maguey o cabuya (agave), a este acto se le denominaba “Pataki”. Cuando la novia llegaba a la casa del novio, este se encontraba acompañado de sus amigos, los mismos que tenían en mano la inflorescencia del maguey o agave que en quechua es “paqpa o chuchawa”(ver Foto).

Se daba inicio a la fiesta con alegres canticos y abundante chicha de molle. La joven casamentera pasaba la soguilla o huasquilla con el cuy asado y amarrado y al son de música alegre el varón tenia que coger al cuy asado, no era fácil, ya que la joven tiraba de el a su discreción.

Los varones a manera de incentivar al novio para que saltase mas alto y tomara el cuy asado coreaban “pitukuy waskilla waskqaq”, “pitukuy waskilla waskqaq”( rompe soguilla , y toma el cuy para estar en pareja o para realizar el acto sexual –waskqaq: acto sexual-), y demostraban su alegría blandiendo el paqpa o chuchawa. Luego de muchos intentos, el joven consorte tomaba al cuy asado y se lo comía, este acto le daba permiso para tomar a la joven novia y desaparecían de la fiesta para consumar el acto matrimonial.

Huaman Poma de Ayala, el mas importante cronista indígena, manifiesta que los matrimonios se realizaban en el mes de agosto o llamado por los indígenas de nuestro Perú, Chacra Yapuy Quilla (mes de limpiar la tierra para sembrar, o mes de la tierra), En esta festividad se comía abundante cuy.

Rodolfo “Locrito” Tafur

Bibliografía y Material de Investigación

a.- Roel Pineda, Virgilio: Cultura Peruana e Historia de los Incas. Ed Fondo de Cultura Económica

b.- Lopez-Baralt, Mercedas: Huaman Poma Autor y Artista. Fondo Ed de la PUC, 1993

c,. Lopez Albujar, Enrique: Cuentos Andinos: Ed Juan Mejia Baca

d.- Academia mayor de la lengua Quechua: Gobierno Regional del Cuzco

AGRADECIMIENTOS:

Sra. Gloria RUIZ de Canchucaja , Tapo, Cerro de Pasco

Sra. Leopolda HUARANGA Vidal, Aquia, Ancash

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