CERRITO KHAPIA, PROTESTAS EN PUNO, EL MAIZ . LA COSMOVICION de un APU

CERRITO KHAPIA, PROTESTAS EN PUNO, EL MAIZ . LA COSMOVICION de un APU

Maiz,

con pasado de grandeza,

tu destino escrito está

en cada mazorca amarilla.

Eres el gran

Kelka Huasca,

el que escribe la vida

y teje el sueño

como la araña su hogar.

Sólo el gran *wiñay kawsay

puede descifrar tu futuro

con granos de maíz

y tu sol volverá a brillar.

*el que cuenta la vida

R. “Locrito”Tafur

 




A Manera de Prologo:

Una de las frases que utilizo a manera de firma pertenece a un ilustre peruano, Don Francisco García Calderón: “LA SUERTE DEL PERU, ES INSEPARABLE A SUS LEYENDAS, SUS CREENCIAS, DE SUS COSTUMBRES, ASI COMO  DE SUS COMIDAS. SIN ELLAS, EL PERU ES PAIS SIN DESTINO”. Cuanta razón tenía el Dr. García Calderón al utilizar esta frase. Lo sucedido en Puno nos lleva a reflexionar sobre nuestro país. Mas de 20 días de carreteras y fronteras cerrados, miles de pobladores Aymaras llegaron desde pueblos remotos para mostrar su descontento, mucha violencia, oficinas gubernamentales incendiadas, indiferencia del gobierno peruano, todo esto amenazaba que nuestras elecciones políticas, gane quien gane, iban a ser cuestionadas. La razón, la posible concesión minera de un Cerro llamado hoy “Capilla”, antes Apu KAPHIY, este Apu o “cerro” es sagrado para la nación Aymara, aquí su historia.

El APU KAPHIA y el MAIZ.

Para la nación Aymara, y para muchos indígenas actuales, el maíz era y es la vida; su presencia llenaba toda su cosmovisión conformando el centro en un complejo: tierra, agua, sol y hombre, elementos indispensables para la sobrevivencia de la planta. Hay una relación simbiótica entre el hombre y el maíz: sin maíz no habría hombres y si los hombres no lo sembraran, el maíz desaparecería. Aquí una leyenda sobre el Maíz, leyenda de la nación Aymara.

Las Auqillas y los Apuchas aymaras (bisabuelos y abuelas) de Unguyo (hoy Yunguyo), recuerdan que sus antepasados les contaban que una gran nube negra llegaba desde muy lejos, no se podía ver los rayos del sol y las cosechas morían, cuando recogieron el maíz solo unas pocas mazorcas y así pasó el tiempo, se perdió el maíz, pasaron dos o tres años sufriendo y llorando. Soñaban que el maíz se había escondido totalmente, pero un día un viejo indio salió muy temprano antes de que amaneciera. Llevaba un aqchi, (antorcha) alumbrado para ver su camino. Al momento alcanzó a mirar algo que pasaba cruzando, se paró a mirar y descubrió que eran las akatangas (escarabajos) empujaban cada una de ellas un grano de maíz. El indio detuvo a una de ellas hasta que muy entrada la mañana, y empezó a llamar a sus compañeros, diciéndoles que había encontrado a un grano de maíz. Rápidamente se juntó el ayllu, el Kuraka les dijo, es mejor soltar a la akatanga para saber a donde iba; así fueron siguiéndolo. El escarabajo llego hasta un cerro y se metió en un pequeño hueco que había entre las piedras; los hombres trataban de sacar las grandes piedras y no podían. Tuvieron otra idea: que lo mejor era tirarle un Illapa qarwayllu, rayo-celaje de color rojo para volar en pedazos el cerro; así pues encargaron la tarea a los rayos rojos. Tres veces atacaron los rayos y una gran roca salió en pedazos, dejando una cueva abierta, la cual estaba llena de granos, pero al momento apareció un hombre viejo y con el pelo canoso, muy enojado. Todos se humillaron ante su presencia, era Illa Teqsi Wiraqocha. El anciano decía con una voz fuerte: ¿Qué quieren. ¿Por qué rompieron la puerta de mi casa?. Todos morían de miedo, temblaban, pedían disculpas, le decían que vivían hambrientos y rogaban por el maíz.

Contestó el Dios de la Luz:

Está bien, yo mandé a recoger el maíz. Aquí lo tengo almacenado porque ustedes lo maltrataron. Les entrego mi casa, está llena de maíz; pero me van a realizar un trabajo y al termino una gran fiesta, quiero que cuenten cada grano de maíz y luego le entreguen a los más pobres. La fiesta será cuando llegue yunka q'osñi, Humo de la selva o niebla que generalmente aparece en el mes de agosto, como anuncio de la siembra del maíz (los meteorólogos opinan que esta niebla es la bruma o etapa de transformación de los cristales acuosos en lluvia).

Pronto obedecieron e hicieron fiesta, previamente contaron el maíz y entregaron a los más pobres, a cambio recibieron mucho maíz. Desde ese momento el cerro se trasformo en un APU (espíritu) y le dieron el nombre de APU khapiy. Que significa lugar donde se desgrana la mazorca, Lugar donde se hace fiesta para Illa Teqsi Wiraqocha , lugar donde se entrega maíz a los pobres. Hoy este Apu o Cerro tiene el nombre de cerro Khapi o Capilla.

Me pregunto, ¿Por qué concesionar un APU?, ¿Por qué quitar la creencia a un pueblo?, al contrario, difundamos la Leyenda, acaso PROM PERU no denomina a nuestra patria “PERU, PIAS DE LEYENDAS”.


Rodolfo “Locrito” Tafur

 

 

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