PROYECTO: PUEBLOS MÁGICOS DEL PERÚ.. LAS SIRENAS DE PUNO y el OLLUCO

 

Una de las catedrales mas hermosas, que en mi vano entender de arte religioso es la Catedral de Puno, suelo sentarme frente a ella y observar su enorme magnificencia.

Uno de las sensaciones imposibles de describir es la de recorrer con los ojos cerrados y solo con la yemas de los dedos cada piedra de su hermoso atrio, sensación que se los recomiendo. La construcción de este templo se inicio en 1669 y se termino en 1757, el alarife (palabra árabe para designara al maestro de obra o arquitecto) Simón de Asto tallo cada piedra, una por uno, el frontis de esta catedral es una muestra de su arte infinito, Asto labro artísticamente dos sirenas que portaban cada una de ellas su charango..

Debo suponer que las raíces de Simón de Asto eran Aimaras y como heredero de su cultura recrea en el portal de la Catedral el mito de las “mujeres-peces”, las mismas que sedujeron a Tunupa o Kunupunuuuy (una deidad mayor del Titicaca) con la intención de tener descendencia, según el jesuita Bertonio (siglo XVII) cuenta que Tunupa o Kunupunuuuy “pecó” con ellas. Es decir que estas sirenas sedujeron al Padre o Dios más importante para los aymaras en un acto divino de creación.

El cronista Ramos Gavilán describe a estas deidades indicando que eran de una piedra azul vistosa con un rostro humano y el cuerpo como pez, y dice que “a éste adoraban por dios de su laguna”. Analizando en la historia de “Quesintuu” (una de las sirenas seductoras), podemos decir que esta procede de la raíz quechua “Kesay” o “Kasay”, frio invernal, agua muy fría y “Umantuu” (otra de las sirenas), significa cabeza (líder), dirigente o persona que toma decisiones. Ambos seres míticos de genero femenino son muy reverenciados en la cultura Chipaya, quienes se auto definen como “seres del agua” o “Kass-shoni”.

Una de las costumbres en proceso de desaparición de las mujeres Chipayas es tejer sus trenzas con “laurakes”, piezas de metal con siluetas de mujeres con escamas de peces desde la cintura para abajo. Esta costumbre de tejer sus trenzas con los Laurakes era el acto seguido a la fiesta del Kikuchihuy (menarquia de las jóvenes chipayas).

Los Laurakes o muestra de feminidad es la castellanización de la palabra “rawrake o rawraki”, que significa mujer ardiente o dispuesta a arder, o mujer que tiene fuego, ellas, entre otras cosas estaban encargadas de preparar el “QEWQ’E”. He aquí que ingresamos a lo gastronómico.

(Mañana la parte gastronómica de este proyecto)

Rodolfo "Locrito" Tafur... ;

 

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