ENTRE ANTONIO RAYMONDI y JOSE MARIA ARGUEDAS, “ PAPA ROJA o PUKA WAÑA”

 

Antonio Raimondi, científico italiano que recorrió el Perú desde 1850 a 1869, describe a su llegada a Chachapoyas la riqueza de yacimientos minerales de importancia y de los vegetales que se encontraban alrededor de estos yacimientos, el escribe: “hay hierro y cobre, hay mercurio y hay plata. Hay sobre todo minas de oro”, la siguiente descripción es muy estudiada porque encierra un enigma: “En el lugar se distinguen varias clases de oro, a las que se da un nombre particular. Cuatro son las variedades principales: Ñusco, Panal de Rosa, Hígado y Bronce, la primera variedad, este es el Ñusco es la mas apreciada, por ser la mas rica y la mas difícil de explotar. ….El Ñusco presenta el oro a la vista” .

No sabemos si este pasaje escrito por Antonio Raimondi lo escribió como hombre de ciencia o tal vez sus primeras anotaciones de poeta, no conozco las clases de oro pero si buscamos explicación a esta experiencia de Raimondi podíamos empezar por la leyenda recogida por el mas grande indigenista, José María Arguedas, nuestro insigne peruano que logro traducir del quechua al castellano la leyenda de “Curiraya Huiracocha” y nos dice que:

“Cuentan que en tiempos muy antiguos, Curiraya Huiracocha se convirtió en un hombre muy pobre, y andaba paseando con su ropa hecha harapos, y sin reconocerlo algunos hombres lo trataban de mendigo piojoso. Pero Curiraya Huiracocha era el Dios del campo. Con solo decirlo preparaba las chacras para el cultivo y reparaba los andenes. Con el solo hecho de arrojar una flor de cañaveral (llamada pupuna) hacía acequias desde sus fuentes….”.

Arguedas nos esta hablado de un Dios que se vistió como el mas pobre de los seres mortales, nos describe al Padre o Dios de la agricultura y si traducimos del quechua al castellano la palabra “Curir, encontramos que deriva del vocablo “Qori” o “Cori”, que significa valioso, oro. En etnias Yarowillcas se denomina al oro “Qoñi”. La frase “Aya”, significa enterrado, sepultado o muerto. De ello podemos deducir que el Padre o Dios de la agricultura y los campos era la “PAPA”, ya que es un bien que se encuentra enterrado.

Raimondi también nos dice que uno de los “oros”. Tenía el nombre de “ÑUSCO” y era el más apreciado. Ñusco proviene del quechua “Ñukñu” que significa, valioso, vida, suave, delicioso, blando. Acaso estamos hablando de la papa que comían las “Ñustas”, es decir la papa amarilla, y como ejemplo podemos citar la siguiente frase: qan mamay ñukñu t'ikan kanki, tú madre mía, eres delicada flor”.

También cita Raimondi a un tipo de oro llamado “Panal de Rosas”, indudablemente esta palabra es castellana, pero la pregunta sigue ¿Cómo es un “oro” llamado Panal de Rosas? Los primeros colonizadores llamaban a la mata de Frambuesas panal de Rosas, y lo relacionaban muy rápidamente con la mata de papas rojas, que en mi patria, el Perú tiene el nombre PUKA WAÑA (Puka es rojo y WAÑA es una variedad de papa especial para hacer chuño, es decir papa roja). Estimados amigos, la fotografía que se encuentra a la derecha son las papas PUKAWAÑA, su forma lo relacionaban con este futo europeo, de nombre frambuesa, (foto abajo).

En Chachapoyas, lugar de nuestro estudio, todos los pobladores y en especial lo más antiguos hablan con mucha pasión de los famosos tesoros de Pantoja. Cuentan que Pantoja era un cacique que pidió al virrey autorización para techar su casa con tejas de oro. El virrey, codicioso español, lo mando llamar a Lima y le invito un banquete con la finalidad de conocer el lugar de donde procedía el oro para sus tejas y además quería saber la importancia de este Curaca indio. En el banquete le presento una serie de platos ricamente adornados y en medio de ellos una “Chuwa”, plato hondo, con diversas papas y entre ellas la hermosa Pukawaña, Pantoja la tomo con la mano y dijo al virrey: “este es el oro en mi pueblo y se come con las manos”. El virrey comprendió en ese momento que era lo más valioso para un peruano, es decir SU PAPITA.

Rodolfo “LOCRITO” Tafur

Nota: Raimondi pertenece a una estirpe clásica de investigadores, a la que podríamos llamar naturalistas enciclopédicos. En ellos la motivación por el aprendizaje no repara en ninguna limitación, sean estas humanas o naturales. Nada fue impedimento para sus exploraciones e investigaciones; ni el territorio más accidentado ni la más compleja rama de las ciencias resistieron su ímpetu por el conocimiento.

Toni Oliver. Prohibida la reproducción del contenido de esta Web sin la autorización del Autor.