EL HELADO SAGRADO: QUE RICO CHIMPAY


"No existe en el mundo un lenguaje en el cual se pueda manifestar con un solo verbo tantos estados de ánimo, tantos grados de dulcedumbre, o de ternura, o de pasión, o de ira o de desdén. El Quechua adquiere en estos casos la flexibilidad del manantial que se desliza por las praderas desgranando las músicas mas sutiles y reflejando todos los caprichos de la luz".  R.P. Fr. Honorio Mossi.

En el siglo XVI personas ajenas a la sociedad eclesiástica empezaron a escribir sus apreciaciones sobre el mundo mítico de los Incas; entre éstos hallamos al cronista Gutiérrez de Santa Clara. Entre 1544 al 1548 este cronista plasma en sus apuntes temas sobre la religión Incásica son muy poco conocidos debido a que se hallan en una obra que trata de guerras ("Quinquenarios o Historia de las guerras civiles del Perú").

Gutiérrez de Santa Clara tiene un forma especial de describir el mes del CAPAC RAYMI KILLA (Diciembre en nuestro Calendario); nos describe que en este mes se desarrollaba una fiesta sagrada, poderosa o gloriosa. También nos dice que este mes era reconocido por los Incas como el mes de la PENITENCIA y REAFIRMACION, la población expresaba su alegría porque el Sol vuelve a su plenitud (21 de Diciembre, Solsticio de Verano) y, en consecuencia la vida se reimpulsa con renovado vigor, aparecen las lluvias, la vida se completa porque el Apu Inti es el padre de la vida.

Las actividades de este mes tenían como núcleo principal en el peregrinaje que hacían los jóvenes entre 18 a 20 años llamados Mactaconas a los nevados más importantes los mismos que eran llamados los CHIMPA. Los más visitados era el Ausangate y el Yerupaja, que se encuentran en las cercanías del Cuzco y de Huanuco respectivamente.

Antes de subir a tales nevados que siempre era en Luna Nueva, los jóvenes se dividían en dos grupos y hacían pruebas de valor y si estas se tornaban violentas, intervenían las mujeres, luego sacrificaban una llama a la Luna Nueva y ayunaban sal y ají para luego empezar un baile llamado “Yaguayra” que duraba toda la noche. Se quemaba ropa muy fina, su ceniza mezclada con la sangre de la llama sacrificada se untaban la cara para así comenzar muy de mañana el peregrinaje en búsqueda del bloque sagrado de hielo el mismo que lo traían trabajosamente desde lo mas profundo de los nevados, esto servia para demostrar su férreo carácter. “El oro para ser purificado debe pasar por el fuego, así como el ser humano necesita pruebas para pulir su carácter”.

Luego que regresaban con su bloque de hielo, estos eran raídos con sus TUPANAS RUMIS (piedra pómez a manera de rallador). En este acto participaba toda su familia y el Hielo granulado era mezclado con Miel de abeja (Mapa Mama), esta mezcla entre el hielo eterno y la cera que protege, era una especie de helado, el mismo que tenia por nombre CHIMPAY.

Lo bebían y lo consumían, se sentían aptos para recibir su HUARA (Pantalón), la fiesta y la alegría era enorme. A partir de ese momento los varones que recibido su Huara, eran sujetos a ser nombrados autoridades.

La Historia Gastronomica reconoce a los chinos como los inventores del Helado, no cuestionamos ello pero es menester también conocer que los Incas tuvieron una gastronomía muy rica, siempre ligado a su cosmovisión, conocieron una especie de helado o tal vez sea el ancestro de nuestra raspadilla, pero que los Incas tuvieron la suya, la tuvieron.

Rodolfo “Locrito” TAFUR Z.

 

 

Toni Oliver. Prohibida la reproducción del contenido de esta Web sin la autorización del Autor.